Por:Redacción Fotos:Cortesía
Gran fiesta mexicana se vivió anoche en las inmediaciones de La Minerva con el concierto “La serenata más grande del mundo”, encabezado por Alejandro Fernández. El cantante tapatío protagonizó uno de los eventos más importantes organizados en Jalisco con motivo de la Copa Mundial 2026, acompañado por sus hijos Camila y Alex, así como Julión Álvarez y Alfredo Olivas. Ante 270 mil personas asistieron al espectáculo gratuito, convirtiéndolo en el concierto con mayor afluencia. La zona se transformó en un escenario para celebrar la música, las tradiciones y la identidad jalisciense.

Camila Fernández rindió un homenaje a Selena con “No me queda más”. Visiblemente emocionada expresó: “¡Qué nervio, qué bendición estar aquí, en mi casa, con mi gente, en la serenata más grande!”. Después apareció Alejandro Fernández vestido de charro, con un recorrido musical como “No me sé rajar”, “Hermoso cariño”, “Cascos ligeros” y “Estos celos”. El cantante dedicó unas palabras a los asistentes “Mi casa, mi familia... y la mejor sede mundialista de América Latina. No lo digo yo, lo dice el mundo entero. Siento una gran emoción de verme frente a La Minerva como testigo. Con esta serenata haremos vibrar a todo el mundo, porque nuestra música mexicana hace vibrar todos los corazones. ¡Viva Jalisco! ¡Viva México! ¡Viva nuestra Selección Nacional!”.

Alfredo Olivas, interpretó junto a Alejandro “Cobijas ajenas”. Posteriormente permaneció solo en el escenario para cantar “El precio de la soledad” y “Con la novedad”, recibiendo una cálida ovación, otro de los momentos más esperados con la aparición de Julión Álvarez. Ambos unieron sus voces para interpretar “Nube viajera”,


Al final del espectáculo, el cantante compartió los micrófonos con sus hijos Camila y Alex, cerrando una noche que combinó tradición, música y orgullo tapatío. Uno de los momentos muy emotivos y especiales de la noche fue el tema de “Perdón” donde padre e hijo cantaron sorprendiendo al público. Muy emocionado emocionado, Alex Fernández respondió con un breve mensaje que desató los aplausos del público: “Te amo, pa’, y estoy orgulloso de ser tu hijo”, celebrando el legado de una de las dinastías más representativas de la canción mexicana.
